Antiacné

En el mercado podemos encontrar una gran cantidad de tratamientos antiacné que son efectivos pero, que nunca han sido probados científicamente.

Los tratamientos para el acné que mejor resultado han dado, son esos en los que se notan los resultados en la primera y segunda semana después de haberlo empezado. Estos tratamientos no deben durar más de tres meses ya que se supone que en ese tiempo, deben estar terminados.

Una vez finalizado el tratamiento antiacné, puede que todo el acné no haya desaparecido pero lo irá haciendo gradualmente en los siguientes meses hasta que la mejora se quede para siempre.

Antiacné: Tratamientos agresivos

Los tratamientos antiacné que debemos evitar a toda costa, son sin duda los que nos prometen acabar con el acné en una o dos semanas. Estos tratamientos Selene son muy agresivos con la piel y dan muy pocos resultados o casi ninguno.

Si tenemos un problema de acné bastante pronunciado, es decir, demasiado o en demasiados sitios, podría funcionar varios tratamientos al mismo tiempo, unos más cortos y otros más largos. En cuanto a los efectos secundarios de los tratamientos antiacné, no suelen ser muy frecuentes, ni muy preocupantes. En casos extremos, se han dado casos de alergias raras o demasiada rojez.

Antiacné: consulte primero su médico de confianza

Lo que aconsejamos desde este articulo, es que antes de empezar un tratamiento antiacné, se visite a un médico para que él nos pueda decir si es un tratamiento abrasivo o puede tener consecuencias nocivas para nuestra piel. Cabe destacar, que no todos tenemos el mismo tipo de piel, una piel que es más morena tiene mejor condición que una extremadamente blanca. También debemos consultarle si vamos a llevar a cabo varios tratamientos a la vez, para que él nos pueda decir si uno anula al otro o si pueden funcionar juntos.

La exfoliación de la piel es un buen tratamiento del acné. Puede hacerse mecánicamente usando un paño abrasivo, con un líquido frotante o químicamente. Los agentes exfoliantes químicos ponen en juego al ácido salicílico y al ácido glicolito, los cuales ayudan a que se produzca un desprendimiento de la capa superior de la piel, previniendo una reconstrucción de células muertas que se combinan con el pus para bloquear los poros.

Existen muchísimos productos bactericidas que contienen peróxido de benzoilo para disminuir suavemente el acné. La crema o gel que tiene peróxido de benzoilo se pone dos veces por día en los poros sobre la región que peor se encuentre afectada, principalmente, previene lesiones nuevas eliminando al acné. Contrariamente a los antibióticos, el peróxido de benzoilo tiene la ventaja de ser un fuerte oxidante y es por esto que no parece ofrecer resistencia.